Todo sobre la mesa de luz para niños

Las mesas de luz son un material que llama mucho la atención a los niños, ya que les proporciona una auténtica experiencia sensorial. Gracias a luz, los objetos adquieren una dimensión especial, pudiendo apreciar características y cualidades que antes eran más sutiles o pasaban inadvertidas.

Este material está inspirado en la pedagogía Reggio Emilia, que considera que el conocimiento se adquiere a través de la propia observación y experimentación de la realidad.

«El niño tiene cien lenguajes, cien manos, cien pensamientos, cien formas de pensar, de jugar y de hablar, cien siempre cien formas de escuchar, de sorprender, de amar, cien alegrías para cantar y entender», Loris Malaguzzi (fundador de la pedagogía Reggio Emilia)

La mesa de luz es un instrumento de carácter lúdico y educativo que consiste en una superficie luminosa sobre la cual el niño podrá jugar, experimentar o realizar sus propias creaciones artísticas.

Existen diferentes tamaños, formas, materiales y calidades. Hay mesas con el sistema de luz integrado y modelos portátiles que ocupan poco espacio y son fáciles de guardar pensados para ser usados encima de una mesa normal y corriente.

¿Mesa de luz Montessori?

La mesa de luz no es un objeto propio de la pedagogía Montessori, aunque, a menudo, se utiliza para manipular materiales inspirados en este modelo educativo. Sin embargo, hay algunos principios básicos que son compartidos por ambas pedagogías. 

El sistema Montessori y el enfoque Reggio Emilia promueven una formación respetuosa con el desarrollo individual de los niños. Los ritmos de aprendizaje y los intereses individuales sirven de guía. El objetivo de ambos modelos es el fomento de su autonomía e independencia personal siempre en armonía con el entorno y teniendo en cuenta una formación del niño de carácter integral.

Beneficios de utilizar una mesa de luz

  • Aumenta la curiosidad de observación y experimentación.
  • Promueve y facilita el aprendizaje.
  • Favorece la atención y concentración.
  • Fomenta la creatividad.
  • Promueve el juego libre.
  • Contribuye al desarrollo de las habilidades motoras finas.

Actividades con mesa de luz

Una de las cosas que más me gusta de este recurso es que ofrece un mundo de posibilidades. Dependiendo de la edad, los intereses o la temática que se quiera trabajar se pueden realizar un tipo de actividades o unas otras. Para una mejor experiencia lo ideal es utilizar elementos translúcidos. Aquí tienes algunas ideas…

Observación

  • Objetos de la naturaleza (como hojas, flores, minerales, conchas de la playa…).
  • Radiografías. Con papel de acetato se pueden imprimir radiografías de animales o de huesos que puedes encontrar fácilmente por internet.
  • Objetos de diferentes características para poder apreciar distintas formas y colores y darse cuenta de los cambios de opacidad a transparencia.

Experimentación

  • Hacer trasvases con líquidos o sólidos (con agua tintada, piezas de colores para clasificar, arena, pasta, legumbres, etc). Lo ideal es pasar de un contenedor más grande a uno más pequeño (con los dedos, con una cuchara o pinzas, en función de la destreza). Una recomendación es guiar a los más peques para que los trasvases los hagan siempre del contenedor de la izquierda al de la derecha. De este modo se empieza a entrenar el cerebro en el mismo orden de la escritura.
  • Dibujar o practicar el trazo sobre arena o sal.
  • Experimentar con los colores (mezclando en un recipiente de agua distintos colorantes con pipetas o superponiendo plantillas o acetatos translúcidos de distintos colores).
  • Exploración sensorial para los más pequeños de la casa (puedes utilizar espuma de afeitar con pintura, gelatina, hielo, pasta teñida, etc). Se trata de dejarlos que exploren libremente las texturas y los colores. Al hacerlo con la mesa de luz podrán ver los contrastes de lo opaco y lo que deja pasar la luz.

Juego libre

  • Construcciones con elementos translúcidos.
  • Creación de historias con personajes recortables.
  • Jugar con piezas sueltas que tengamos en casa (es recomendable introducir elementos que sean de plástico de colores transparente).

Manipulación

  • Letras (formar palabras o escribir nombres con letras translúcidas).
  • Actividades de grafismo. Colocar piezas resiguiendo diferentes trazos.
  • Números (realizando operaciones matemáticas, practicando el conteo…).
  • Formas geométricas (creando formas libres, haciendo un rompecabezas…).

Creaciones artísticas

  • Pintar con pincel. Las pinturas relucen mucho sobre la luz (puedes cubrir la mesa con film transparente para que no se ensucie y, una vez seco, pegar el papel film con el dibujo en un cristal a modo de decoración).
  • Calcar un dibujo o trazos.
  • Crear dibujos con recortes de papel de celofán de colores.
  • Dibujar. Se pueden usar plantillas de plástico translúcidas de colores.

Otras actividades

  • Contar cuentos utilizando personajes recortables. En internet encontrarás un montón de imprimibles. Aquí te dejo un enlace por si te interesa. Los puedes imprimir, recortar y plastificar o crearlos tu con cartulina negra (de forma que se vean como sombras) o con papel de celofán de colores, que con la luz quedan muy bonitos.

Recomendaciones de uso

Edad recomendada

La mesa de luz es un material que no tiene edad. El hecho de que sea tan flexible hace que se pueda utilizar de muchas formas distintas y sea bueno para todo el mundo. Normalmente, se puede empezar a utilizar a partir de los 18 meses, aunque cada niño es distinto y algunos puede que estén preparados un poco antes.

Recomendaciones de seguridad

Por razones de salud visual es conveniente:

  • No usar la mesa más de 20 min seguidos para evitar los efectos del ojo cansado (sequedad ocular y visión borrosa).
  • Evitar el uso por la noche. Hay estudios que indican que el uso de pantallas durante la noche puede producir alteraciones del sueño.
  • Asegurarse que la mesa que se utiliza cumpla con los estándares básicos de seguridad. 

Consejos prácticos

  • Te recomiendo que protejas la mesa desde el primer día con un plástico protector transparente (ej. el de forrar libros). De este modo evitarás rayadas y seguro que lo usarás con más tranquilidad.
  • Puedes hacer una lista de las actividades que os gustaría realizar. Si te anticipas con las ideas podrás tener una mejor previsión de los materiales que vas a necesitar y será más fácil ponerse. 

Comprar una mesa de luz

¿Vale la pena?

Evidentemente, todo depende del uso que hagas de ella. De todos modos, la ventaja es que es un recurso muy flexible y no te va a costar sacarle partido. Lo bueno es que:

  • Te durará mucho tiempo, ya que no tiene tope de edad.
  • Las posibilidades de uso son infinitas.

¿Es mejor comprarla o fabricarla uno mismo?

Aunque soy fan del DIY, debo decir que en este caso no soy tan partidaria de hacerla uno mism@ por las siguientes razones: 

  • La seguridad. La salud visual de nuestros pequeños es lo más importante, por lo que no todo vale. Al estar expuestos a una fuente de luz cercana es necesario asegurarse que la calidad y las condiciones de la luz son las adecuadas. En general, la luz debe ser blanca, uniforme, fija y con el brillo e intensidad óptimos.
  • El precio. Si estás pensando en hacerla tú para ahorrarte dinero debes saber que hacerla uno mismo no es un chollo para tu bolsillo. Por la cantidad que te puedes gastar para comprar el material (entre leds, superfície transparente de metacrilato y mesa barata) ya puedes encontrar opciones de calidad en el mercado.

¿Qué rango de precios encontramos?

Las más baratas rondan los 50-60 EUR y las más caras sobre los 300 EUR. En esta franja encontramos mesas de luz de muchos tamaños y calidades, así cómo portátiles o fijas.

¿En qué me debería fijar antes de comprar una mesa de luz?

1. El tipo de mesa de luz. Hay algunas que están pensadas exclusivamente para calcar o dibujar y otras que han sido diseñadas para que los niños puedan desarrollar todo tipo de actividades en ella. Muchas de éstas tienen accesorios que puedes adquirir a parte, como la bandeja transparente para trabajar con líquidos o arena.

2. El tamaño. Es recomendable que la mesa sea lo suficientemente grande como para que el niño pueda realizar todo tipo de actividades y utilizar distintas tipologías de materiales de manera cómoda. En mi opinión creo que un tamaño A2 es ideal, aunque también dependerá del espacio que tengamos en casa.

3. Si es portátil o fija. Si tienes poco espacio puede que te vaya mejor tener una que sea portátil. Hay algunas que son muy finas y se pueden guardar debajo de la cama o en cualquier sitio. 

4. El tipo de luz led. Puede ser una luz monocolor blanca o una tira de colores. Éstas últimas pueden ser: RGB o RGBW y se pueden controlar con mando a distancia o con una aplicación móvil.

El led RGB es una tira de luz que puede emitir simultáneamente cualquiera de los 3 colores primarios (siglas en inglés del Rojo, Verde y Azul). Gracias a la mezcla de estos colores y a la modificación de los niveles de saturación de cada uno de ellos se pueden conseguir muchos colores. La saturación máxima de los 3 da como resultado el blanco, aunque no es un blanco puro.

El Led RGBW, a diferencia del primero, incorpora el Blanco puro. Es el más versátil del mercado, ya que sus posibilidades son innumerables.

5. Si tiene batería o no.

6. Las funcionalidades. Si dispone de mando distancia o de bluetooth para realizar funciones de encendido, apagado o cambio de colores con el móvil.

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