¿Qué es el Triángulo de Pikler? Grandes beneficios

El triángulo de Pikler es uno de los objetos más conocidos de la pedagogía Pikler. Es un elemento sencillo y de gran calidad que aporta muchos beneficios para el desarrollo físico y emocional sano de los niños, además de ofrecer un mundo de posibilidades para el juego libre.

La pedagogía Pikler tiene como valores principales el respeto hacia los niños y sus ritmos de crecimiento, así como el desarrollo temprano de su autonomía (principios compartidos con otras formas de crianza alternativa, como por ejemplo la pedagogía Montessori).

«Todo lo que el niño obtenga a través de su propia experiencia le proporcionará un saber muy diferente de aquel que gana cuando se le dan las respuestas», Emmi Pikler

¿Quién fue Emmi Pikler?

Emmi Pikler (192-1984) fué una pediatra Húngara que con sus ideas y prácticas revolucionó el campo de la pedagogía.

Dedicó su vida entera a la búsqueda de las condiciones óptimas para el desarrollo sano de los niños.

Gracias a su profesión y al desempeño de sus funciones como responsable de una Casacuna en Budapest (actualmente el Instituto Pikler), desarrolló unas pautas pedagógicas concretas para garantizar un entorno adecuado para el desarrollo físico y emocional del niño.

Sus ideas siguen siendo en la actualidad bastante revolucionarias, aunque cada vez hay más madres, padres y educadores que cuestionan muchos aspectos del modelo de crianza tradicional.

¿Cuáles son las características principales de la pedagogía Pikler?

La pedagogía Pikler se basa fundamentalmente en los siguientes pilares:

RESPETO

Cada niño es diferente, igual que sus etapas de desarrollo. 

Los padres y cuidadores deberían:

  • Observar muy bien al niño para atender a sus necesidades específicas.
  • Tener confianza en las capacidades del niño para aprender y evolucionar a su propio ritmo (sin forzarlo ni empujarlo).

LIBERTAD Y AUTONOMÍA

Los niños siempre deberían gozar de una esfera de libertad para conocerse mejor a ellos mismos y desarrollar su propia autonomía.

En el caso de los bebés y niños pequeños, tener libertad para moverse es muy importante, ya que el movimiento es la forma que tienen de descubrirse a sí mismos y explorar el mundo que les rodea. Gracias al libre movimiento los niños:

    • Exploran sus propias capacidades motrices.
    • Aprenden a dejarse guiar por sus necesidades.
    • Entrenan sus habilidades físicas de manera espontánea en base a sus logros y fracasos.
    • Aprenden de manera autónoma y a su propio ritmo, hecho que les proporciona una mayor seguridad y autoestima.

La mayoría de los padres intervenimos demasiado, tendemos a sobreproteger a los niños porqué los vemos seres vulnerables y hacemos una y otra vez aquello que pueden hacer por ellos mismos. Desgraciadamente, en estos casos les privamos de la posibilidad de desarrollarse a su propio ritmo y esto hace que se salten etapas y pierdan la oportunidad de integrar bien ciertos aprendizajes.

Para que un niño pueda moverse con libertad necesita que un adulto se lo permita y que confíe en él.

«Intentar enseñar a un niño algo que puede aprender por sí mismo, no es tan sólo inútil sino  también perjudicial», Emmi Pikler

*LIMITACIONES DEL LIBRE MOVIMIENTO de los niños. Nuestro mundo está pensado para los adultos.

Si nos fijamos bien, la verdad es que no hemos adaptado el mundo a los niños sino a la comodidad y a las necesidades de los padres. La mayor parte de accesorios y muebles para bebés no han sido diseñados pensando en las necesidades de los pequeños sino en las de los adultos, siendo más bien contenedores que nos permiten tener a los niños controlados y, como consecuencia, sentirnos seguros porqué sabemos que si no se mueven no se lastimarán (cochecitos, cunas, tronas, parques, hamacas…). 

En lugar de adaptar nuestro hogar a las necesidades de nuestros pequeños (permitiéndoles que se mueven con libertad en un entorno seguro para ellos), nos hemos dejado llevar por la comodidad de que sean ellos los que tengan que adaptarse a nosotros. Sin ninguna maldad, lo hacemos sin ser conscientes de ello y de los efectos negativos que tiene para los peques. El resultado de ello es que educamos a niños excesivamente dependientes de los padres, acostumbrados a necesitar a los adultos para cualquier cosa. El no experimentar por ellos mismos acaba desconectándolos de su propia persona, teniendo mayor grado de dificultad para reconocer sus propias capacidades y necesidades. Ej: un niño que está sentado en la trona ni se dá cuenta de los alimentos que caen ni tampoco puede bajar a recogerlos…

PRESENCIA DE LOS PADRES O CUIDADORES

Dar al niño un espacio de libertad para que explore y desarrolle su propia autonomía no implica que debamos alejarnos sino todo lo contrario.

Lo que más necesitan los niños es la presencia de sus padres y esta no se reduce a un constante hacer, hacer, hacer… A menudo los padres nos perdemos en el hacer y olvidamos el ser y el estar.

Observarles y prestarles atención, proporcionarles un entorno seguro y adaptado a sus necesidades que les transmita amor, tranquilidad y confianza. A veces hemos de HACER y muchas otras NO HACER para dejar que lo hagan ellos mismos.

¿Qué es el triangulo de Pikler?

El triángulo de Pikler es una estructura de madera en forma de triángulo con barrotes escalables diseñada para estimular el movimiento libre de los bebés y los niños (tal y como se desprende de la pedagogía Pikler).

Gracias al diseño de esta estructura, los niños pueden explorar sus capacidades y entrenar sus habilidades físicas de forma libre subiendo, bajando, trepando y escalando.

Además de estimular la coordinación, el equilibrio y la fuerza también podrán estimular su imaginación usándolo como instrumento de juego libre (casa, montaña, túnel, puente…).

¿Cómo se usa el triángulo pikler?

Se puede usar dentro de casa o al aire libre. A pesar de ser un material simple en cuanto a su diseño, éste permite una gran variedad de movimientos y un gran número de posibilidades de juego. Probablemente, una de sus características principales es su versatilidad, hecho que lo hace un material ideal para niños de una amplia franja de edad (desde bebés de 10 meses hasta niños de 6 años).

Esta estructura, diseñada para que sea segura, está pensada para que el niño la use de forma libre y autónoma, por lo que cada uno la disfrutará como quiera en la forma en la que esté preparado para hacerlo. Lo bueno de ello es que un bebé no hará nada que no pueda hacer. A menudo el mayor peligro es cuando los adultos somos los que empujamos a los niños a hacer aquello que no están preparados.

Los padres o cuidadores deberán estar siempre presentes dejando que sean los niños los que exploren sus propias capacidades por sí mismos sin forzarles.

Beneficios del Triángulo de Pikler

Esta estructura es perfecta para estimular el movimiento libre del bebé y del niño en unas condiciones de seguridad. Algunos de sus múltiples beneficios son:

  • Desarrollo del sistema motor grueso.
  • Mayor control sobre los propios movimientos.
  • Desarrollo del equilibrio.
  • Mejor conocimiento de las propias capacidades y limitaciones físicas.
  • Elasticidad y fortalecimiento de los músculos.
  • Mayor grado de autonomía.
  • Mayor seguridad y autoestima.
  • Desarrollo de la imaginación.
  • Los beneficios propios de realizar una actividad física.

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