¿Cómo vivir en el presente?

¿Cómo vivir en el presente? Probablemente, a lo largo de tu vida has escuchado cientos de veces las siguientes expresiones: «Carpe diem», «vivir el presente» o «vivir el momento». Sin embargo, es posible que no te hayas planteado nunca cual es realmente su significado y cómo puedes lograrlo.

¿Y si descubrieras que lo único que necesitas para tener una vida completamente feliz es vivir estando presente aquí y ahora?

¿Qué es vivir en el presente?

Vivir el presente no es otra cosa que poner toda nuestra atención en el único momento en el que se desarrolla nuestra vida: aquí y ahora. Es sencillamente permitirnos ser lo que somos y vivir nuestra vida sin querer escapar de ella a través de nuestros procesos mentales.

Es simple pero nos cuesta. La mayoría de nosotros no somos capaces de vivir el presente la mayor parte del tiempo y esto nos aleja de nuestra verdadera esencia, y en definitiva, de nuestra felicidad.

Cuando vivimos el presente tenemos la sensación que el tiempo se para porqué nos volcamos absolutamente en lo que estamos viviendo durante aquél instante y nada más. La voz de nuestra mente se detiene y somos presencia en estado puro, atención en todo lo que somos y hacemos.

A lo largo de tu vida has tenido momentos de presencia, aunque quizás no has sido consciente de ello (observando un atardecer, haciendo algo que te gusta, los primeros momentos junto a tu hijo después de su nacimiento, realizando algún deporte o incluso en situaciones graves de emergencia). Ha podido ocurrir en cualquier momento, aunque hay determinadas situaciones que reclaman ser vividas con absoluta presencia, ya sea porque tienen un gran impacto en nuestra vida o porqué requieren nuestra plena atención para sobrevivir.

¿Recuerdas haber perdido la noción del tiempo? Probablemente estabas viviendo el momento hasta que tu mente retomó de nuevo el control.

¿Qué te está impidiendo vivir en el presente?

Como dice Eckhart Tolle, nuestra mente no puede vivir sin tiempo, necesita recurrir constantemente al pasado y al futuro para mantenerse activa. La mente utiliza el pasado para darnos una identidad y al futuro como promesa de salvación, pero no dejan de ser ilusiones.

Nuestra vida es ahora, y, cuando viajamos constantemente en nuestras mentes, no atendemos a nuestro presente y dejamos de lado nuestras vidas. ¿Te imaginas tener una vida y no estar realmente en ella?

Cuando recurrimos demasiado al futuro siempre nos encontramos tratando de llegar a otro lugar distinto de donde estamos y solemos estar inquietos, estresados, preocupados, ansiosos, etc. ¿Estás esperando a que alguién o algo de sentido a tu vida? ¿La mayoría de lo que haces es solo un medio para conseguir un fin? ¿Crees que si tienes más cosas te sentirás más feliz? ¿Estás esperando a lograr algo para sentirte totalmente realizado?

Cuando recurrimos demasiado al pasado siempre nos encontramos reviviendo otros momentos de nuestra vida que nos llevan a sentir culpa, resentimiento, pena, tristeza, amargura, etc.

¿Cómo vivir en el aquí y en el ahora?

Vivir el presente no es tan difícil pero requiere práctica. La clave es acabar con la ilusión del tiempo. De esta forma la mente se retirará a menos que elijamos usarla. Debemos recurrir al presente y al futuro únicamente cuando tengamos que resolver algunos asuntos prácticos de nuestras vidas y utilizar la mente como lo que es, una herramienta extraordinaria, no nuestra guía de vida.

¿Qué podemos hacer para aprender a vivir en el presente?

1. Enfoca toda tu atención dentro de ti, identifica tus emociones y acéptalas. No pienses, no juzgues y no analices. Mantente presente y solo observa lo que ocurre dentro de ti.

2. Deja de querer controlarlo todo. Tenemos una tendencia generalizada a querer controlar todas las situaciones de nuestra vida para que todo salga como hemos planeado. Sin embargo, hemos de aceptar que el control de todo lo que pasa a nuestro alrededor no está en nuestras manos. El simple hecho de controlar ya nos hace sufrir, provocándonos estrés y ansiedad, además de frustración cada vez que las cosas no salen como hemos previsto.

3. Acepta tu presente. Esto no quiere decir que seamos sujetos pasivos de nuestra propia vida, al contrario. Pero aceptar nuestras experiencias sin juzgarlas nos permite vivir sin sufrir y evitar crear problemas en la mente. No hay nada positivo ni negativo, todo es neutro. Somos nosotros a través de nuestra mente los que juzgamos nuestras experiencias y las etiquetamos. Cuando vives el presente simplemente vives y no tienes tiempo de trasladar tus vivencias en el terreno de la mente.

4. «Lo importante no es lo que nos sucede sino lo que hacemos con ello». Esta es una frase que personalmente me ha ayudado a dejar de querer controlarlo todo y a aceptar mi presente. Lo más importante no es lo que nos pasa sino la actitud que adoptamos frente a nuestra realidad.

5. Empieza poniendo toda tu atención en las pequeñas cosas de tu rutina diaria. Dúchate cuando te duches, come cuando comas, lávate los dientes cuando te laves los dientes, vístete cuando te vistas, etc. Realiza cada actividad poniendo toda tu atención en ella y sintiendo las sensaciones de tu propio cuerpo.

6. Dedica unos minutos al día a estar en silencio contigo mismo y llevar toda tu atención a tu respiración y a tu cuerpo.

7. Tómate tu tiempo para realizar las tareas. Cuando realizamos las cosas con prisas el estrés se apodera de nosotros y no nos permite estar atentos a lo que estamos haciendo.

8. Deja de dar vueltas a las experiencias del pasado. Acepta lo que pasó, perdónate y perdona. Piensa que todo lo que nos pasa en esta vida es para nuestro aprendizaje. Transforma el sufrimiento en aprendizaje.

9. No te centres en el futuro, ya que tampoco existe. Tu eterno presente es todo lo que tienes. Esto no quiere decir que no te pongas objetivos, pero debes disfrutar del proceso y que el objetivo no sea un fin en sí mismo, sino la dirección de un camino que has elegido. De esta forma no creas demasiadas expectativas en el objetivo final, ya que lo importante es disfrutar de todo el recorrido.

10. Atención! No caigamos en la trampa de centrarnos demasiado en el objetivo de vivir el presente para ser felices, ya que estaríamos menospreciando el ahora y viviríamos en el futuro.

Deseo que este post te haya inspirado y puedas vivir tu propia vida de acuerdo con el ser auténtico y perfecto que hay dentro de ti. Carpe diem!

 

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