¿Cuáles son las necesidades de los niños?

¿Te has preguntado alguna vez cuáles son las necesidades de los niños? Criar a los hijos de manera consciente significa responder a lo que necesitan. A menudo prestamos mucha atención a los requerimientos materiales, físicos e incluso, intelectuales, pero dejamos de lado la parte emocional y espiritual.

Cuidar de nuestras necesidades para cuidar de las suyas

Es importante entender que la paternidad comienza en los padres. Lo que realmente generará un impacto en la vida de tu hijo no son tus sermones ni tus lecciones, eres tú.

No hay mucho que podamos ofrecer si no sabemos cuidarnos a nosotros mismos. Estar atentos a nuestros requerimientos no es un acto egoísta, es el primer paso para satisfacer los de los hijos. Contrariamente a lo que podríamos pensar, priorizar sistemáticamente las necesidades de los hijos sobre las nuestras no es una muestra de amor hacia ellos. Les transmitimos el mensaje de que es más importante cuidar de los demás que de uno mismo y esto a la larga no es positivo para ellos, ya que aprenderán a devaluarse continuamente en favor de otras personas.

Si nos sentimos felices y completos con nosotros, podremos liberar a nuestros hijos de la carga de tener que hacernos felices, además de enseñarles una de las lecciones más importantes de su vida: aprender a amarse a uno mismo y a satisfacer sus propias necesidades. Las enseñanzas más valiosas no salen de las palabras sino del ejemplo.

Las necesidades de los niños

A diferencia de los adultos, los niños dependen de los cuidados que les ofrezcan sus padres. A medida que se van haciendo mayores, cada vez son menos dependientes, hasta que se hacen individuos plenamente responsables.

Cada niño es único y especial, por lo que es tarea de los padres observar a sus hijos, identificar sus requerimientos y responder a ellos.

De acuerdo con el psicólogo humanista Abraham Maslow, todos los seres humanos compartimos 5 necesidades. En el caso de los niños lo podríamos traducir en las siguientes:

1. Fisiológicas 

Son las más básicas, tales como respirar, alimentarse, descansar…

2. De seguridad

Criarse en un entorno de seguridad y afecto, en el que el niño se sienta amado y protegido.

Después de comer y dormir, la familia es lo más importante, ya que, en ella, el niño encuentra la seguridad y protección que necesaria para crecer y desarrollarse.

3. Sociales

Tener relaciones sociales más allá de la familia (amistades, compañeros, vecinos…). Estar en contacto con otras personas, establecer vínculos y pertenecer a grupos con los que se sienta identificado.

Sentirse querido, aceptado y valorado le moverá a construir su propia personalidad para diferenciarse del resto de personas.

4. Autoestima 

El autoconocimiento y la aceptación de uno mismo le ayudará a construir una autoestima sana que le permitirá, el día de mañana, tomar sus propias decisiones, ser capaz de superar los obstáculos y enfrentarse a las derrotas con positividad.

5. Autorealización

El autoconocimiento y el amor hacia uno mismo serán las bases para la autorrealización. Desarrollar el propio potencial, cultivar los sueños y dejarse llevar por la creatividad, favorecerá la futura autorrealización (en la etapa adulta).

La dimensión emocional y espiritual de los niños

Podemos estar presentes respecto a las necesidades materiales, físicas e incluso intelectuales de nuestros hijos, pero ello no significa que lo estemos respecto a las emocionales y espirituales. Según la Dra Shefali Tsabary (psicóloga clínica y experta en crianza consciente) todo niño quiere, fundamentalmente, responder a las siguientes preguntas:

1. ¿Se me ve? 

Esta pregunta tiene que ver con la necesidad del niño de ser visto como quién realmente es.

El reconocimiento y la aceptación incondicional por parte de los padres es esencial. Aceptar al niño incondicionalmente es admitir que sea como es.

Si somos incapaces de aceptar a nuestro hijo es porqué no hemos sido capaces de aceptarnos a nosotros mismos. Los hijos nos reabren viejas heridas. El autorespeto será el primer paso.

La aceptación incondicional nos coloca en una posición como padres que nos permite ayudarlos a desarrollarse en consonancia con su propia esencia y no en base a nuestra idea de como deberían ser.

2. ¿Soy digno de tu atención?

Los niños necesitan mucha atención y los padres hemos de transmitirles que la merecen incondicionalmente.

Una necesidad de atención no satisfecha puede expresarse con un «mal comportamiento». En estos casos, en lugar de enfadarnos, gritarlos o ignorarlos es importante ser comprensivos y afectuosos. Actuar con respeto y amor no quiere decir permitirlo todo. Las conductas agresivas deben ser un límite que no podrá cruzar, pero siempre con respeto y diálogo. Debe saber que cuando vuelva a sentirse mal podrá hablar con nosotros para que lo podamos ayudar.

3. ¿Soy importante para ti?

Es obvio que nuestros hijos son importantes para nosotros, pero es necesario demostrarlo.

A parte de expresarlo con palabras, también debemos transmitirlo con nuestras acciones. La mejor forma de demostrar nuestro amor es pasando tiempo de calidad juntos. Aunque tengamos mucho trabajo y estemos muy ocupados, es importante encontrar momentos cada día para estar con los hijos sin ninguna otra expectativa que la de estar, sin distracciones.

Que no lo podamos ver no significa que no exista

A los padres nos cuesta más identificar las necesidades emocionales de los niños que otro tipo de necesidades. Esto puede ser ocasionado por muchos factores (estrés, falta de atención, poca educación emocional, desconexión con nosotros mismos…).
En general, hemos de aprender a dejar de responder al comportamiento y a empezar a responder a lo que hay detrás de éste. Por muy buena voluntad que tengamos, si no somos capaces de ver más allá de lo que podemos ver a simple vista difícilmente podremos dar a nuestros hijos lo que necesitan.
Se trata de tomar consciencia, entrenar nuestra atención plena y aprender de nuestra propia experiencia, que es única.

Espero que este artículo de te haya servido de ayuda o inspiración. Si te animas, puedes dejarme un comentario explicando si te cuesta o no identificar las necesidades de tus pequeños y como actúas cuando tiene una pataleta y sospechas que se debe a un malestar emocional.

Muchas gracias por acompañarme.

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4 comentarios en «¿Cuáles son las necesidades de los niños?»

  1. Qué artículo tan inspirador y revelador. Me inspiraste a reflexionar sobre mis propias experiencias de crianza, posiblemente bastante inusual ya que tuve un hijo cuando tenía veintitantos. Ahora, muchos (muchos) años después, tenemos una hija adoptiva. Como bien dice, ser padre pone de relieve nuestros propios problemas no resueltos. Si pudiera referirme al análisis transaccional aquí, creo que aquí es donde a menudo nos enfrentamos a una situación en la que nuestra reacción espontánea sería como padre, donde lo que se necesita con mayor frecuencia es actuar desde el lugar del adulto.
    Me gusta mucho cómo utilizó la jerarquía de necesidades de Maslow para explicar las necesidades del niño y cómo un padre debe abordarlas. Gracias por este artículo tan inspirador.
    Atentamente
    Andy

    Responder
    • Muchas gracias Andy por tu comentario. Me alegro que te haya inspirado a reflexionar sobre tu propia experiencia. Ser padre puede llegar a ser transformador si nos permitimos observar con honestidad aquello que proyectan los hijos sobre nosotros mismos. En el fondo, todos hemos sido niños y sabemos qué es lo que más necesitábamos de nuestros padres. Un abrazo
      Marta

      Responder
  2. Gracias por este interesante artículo. ¿Cuáles son las necesidades de los niños? Tengo una hija que pronto cumplirá dos años, con un carácter muy fuerte, y en cuanto a comunicación y entendimiento, se ha desarrollado muy rápido, por lo que ya me está enseñando una correcta crianza. En cuanto a todo lo que has expuesto sobre las necesidades, puedo decir que estoy muy de acuerdo. En la crianza de los hijos es importante entender que ellos son niños y nosotros adultos. Ellos tienen derecho a comportarse de forma inadecuada de vez en cuando, ya que exploran el mundo y los límites que pueden alcanzar, y nosotros no tenemos ni debemos tener derecho a comportarnos de forma inadecuada. Porque tenemos que ser cariñosos en todos los sentidos y dar un buen ejemplo.
    Un saludo cordial,
    Nina

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    • Muchas gracias Nina por tu comentario. Como dices, es importante entender que nosotros somos los adultos y que ellos son los niños. A menudo se nos olvida.
      Me quedo con lo que has dicho que tu hija te está enseñando o guiando en su crianza. Esto me recuerda a una frase de la Dra Shefali Tsabary (experta en paternidad consciente) que dice: “Aunque creemos tener el poder de educar a los hijos, la realidad es que los hijos tienen el poder de educarnos a nosotros y convertirnos en los padres que necesitan que lleguemos a ser”.
      Un saludo!

      Responder

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