6 actividades para realizar con niños de 1 a 2 años

En este artículo, encontrarás 5 ideas de actividades para niños de 1 a 2 años. Son fáciles, divertidas y estimulantes.

Aquel bebé que tenías en los brazos hace unos meses se está convirtiendo en un niño pequeño. Sus nuevas capacidades y sus incansables ganas de experimentar el mundo que le rodea harán que disfrute con especial intensidad de actividades cada vez más dinámicas.

Cada niño se desarrolla a su propio ritmo, aunque entorno a esa edad, la mayoría de ellos tienen en común las siguientes características:

 

  • Habilidades motoras
    • Saben ponerse de pie y caminar agarrándose de los muebles. Algunos ya dan los primeros pasos sin apoyo. Les falta muy poco para caminar solos.
    • Se sientan solos, se agachan, trepan…
    • Tienen una mayor habilidad para coger objetos y lanzarlos.
  • Desarrollo cognitivo
    • Imitan gestos
    • Siguen instrucciones sencillas. Ej. «Recoge el juguete».
    • Recuerdan cosas que ocurrieron hace unas horas o incluso el día anterior.
    • Empiezan a entender que un objeto o persona exista, aunque no lo pueda ver. Les encantará encontrar cosas que hayamos escondido.
  • Desarrollo del lenguaje
    • Saben decir papá o mamá o algo parecido para referirse a ellos.
    • Entienden algunas palabras.
    • Saben decir algunas pocas palabras.
    • Son capaces de comunicarse con lenguaje no verbal (realizando gestos sencillos o expresando emociones con la cara).

6 actividades para hacer con bebés de 1 año

Caja de experimentación

Es una de las actividades de más éxito que hemos hecho en casa.

Es tan sencillo como coger una caja o recipiente que tengamos y llenarla con algún ingrediente que sea fácilmente manipulable (como agua, gelatina, legumbres, castañas, bellotas, pasta, comida de pájaro…) así como algunos utensilios que sirvan para jugar con este (ej. colador, espátula, cucharón, cazo, vaso…).

 

Este juego es apto para casi todas las edades y la verdad es que suele gustar mucho. Mis hijos se distraían muchísimo con esta actividad.

 

Pueden experimentar con lo que tienen como quieran. Si le pones envases o recipientes de diferentes tamaños, disfrutarán traspasando los ingredientes de un envase a otro.

 

Dependiendo de la edad del niño es mejor utilizar unos ingredientes u otros. Para niños de 1 año, lo ideal es utilizar agua o gelatina. De este modo, nos aseguramos de que no hay ningún peligro si se la meten en la boca.

 

La idea de la gelatina me la dieron en el Jardín de infancia de mis hijos. La verdad es que es un material con una textura muy particular que encanta a los peques. La podrán tocar, manipular, oler e incluso degustar. Si se la meten en la boca no pasa nada porqué es totalmente comestible.

 

Esta es una actividad que podemos hacer en cualquier época del año, aunque probablemente en verano sea el momento más cómodo. Nosotros la hacíamos en la terraza, así teníamos mayor libertad para mojar o ensuciar.

Escondite con sonido

A esta edad, les encanta encontrar cosas que están escondidas. Evidentemente, no debemos esconderlo mucho, ya que sino pueden perder el interés.

 

No es casualidad que el «escondite» sea un clásico para hacer reír a los más peques. Creo que todos hemos jugado a este juego. Incluso con los más peques, probablemente, más de una vez, te hayas escondido detrás de algún objeto y hayas dicho…»No estoy…» «¿Dónde está mamá?» y al cabo de un momento hayas salido del escondite y hayas dicho: «Aquí!!!» No sé si nos gusta más a los adultos o a los peques. La verdad es que ver a un niño partiéndose de risa siempre es muy divertido, además de reconfortante y absolutamente contagioso.

 

Si queremos que nuestro hijo de 1 año encuentre algo que hayamos escondido previamente, debemos ayudarle y motivarle un poco para que busque. Una forma de hacerlo es escondiendo un objeto que emita sonido. Ej. Un despertador o cualquier juguete que haga ruido. De esta forma, el niño podrá seguir la pista para encontrar el objeto.

Leer un cuento juntos

Los cuentos para tan pequeños tienen muy poca o ninguna letra. Las imágenes tienen un papel fundamental. Mirar el cuento juntos y hablarle de las imágenes que estamos viendo, le puede ayudar muchísimo a la hora de aprender nuevas palabras.

 

Coger el hábito de leer juntos será extraordinariamente positivo para él en muchos sentidos. Es importante no forzar ni ser demasiado persistentes en algo si nuestro hijo no muestra interés, ya que podemos provocar el efecto contrario.

 

No desesperes si tu hijo no para de moverse y quiere manipular el libro. En realidad, forma parte de su aprendizaje. Déjale que pase las páginas él solito si lo desea.

La cesta de los tesoros

Los niños, de bien pequeños, muestran interés por cualquier objeto de la vida cotidiana. Están descubriendo el mundo que les rodea y sienten curiosidad por los distintos colores, texturas, tamaños…A estas edades, el objeto más corriente puede convertirse en su juguete preferido. Su gran curiosidad y deseo por conocer su entorno, hacen que una cesta llena de objetos cotidianos pueda llamarse la cesta de los tesoros.

El contenido de la cesta debe seleccionarse siguiendo los siguientes criterios:

1. La seguridad. No pueden ser objetos que supongan un peligro para el niño (sin elementos pequeños que puedan tragarse ni objetos afilados con los que puedan dañarse).

2. Que estimulen los sentidos. Es bueno que exista variedad (distintos colores, formas, sonidos, olores, texturas, temperaturas, peso, tamaño…).

3. Preferiblemente materiales naturales (madera, papel, cartón, metal, tela…).

La idea es que cada cierto tiempo se vayan variando los objetos para que el niño pueda ir ampliando sus experiencias sensoriales.

En cuanto a la cesta, lo ideal es que sea consistente pero blanda al manipularla (para evitar que se haga daño con ella). Me encantan las que están hechas de trapillo (son muy suaves) o las de yute (muy naturales).

 

Actividades musicales: cantar canciones, escuchar música, bailar, experimentar con los sonidos de los instrumentos…

La música es capaz de producir importantes cambios a nivel fisiológico. Despierta emociones y sentimientos y ayuda en el desarrollo de numerosas habilidades.

 

Iniciar a nuestros hijos al mundo de la música les aportará, sin duda alguna, innumerables beneficios. Desde la mejora de sus habilidades psicomotrices (coordinación, motricidad, percepción sensorial…) hasta la mejora de la atención, concentración, memoria, razonamiento, etc.

 

Cantar canciones, escuchar música, bailar, experimentar con los sonidos de los instrumentos…cualquiera de estas actividades mejorará el bienestar en general y contribuirá a un mayor nivel de relajación en la vida diaria y, en general, a una mayor felicidad.

 

En casa siempre hemos potenciado la música. Desde el primer año empezamos 1 hora de música a la semana.

Aquí tienes algunas ideas…

Fabricar unas maracas

Es de lo más sencillo que puedes hacer. Sólo debes coger un recipiente y llenarlo un poco de piedrecitas, garbanzos, lentejas, arroz…o lo que tengas. Nosotros usamos el vasito del «petit suisse», el cartón de unos rollos de papel higiénico y la cajita de cartón de los cepillos de dientes, que forramos con papel de regalo.

Aquí te dejo un montón de ideas más por si buscas inspiración.

Expresión musical con un pañuelo de color

Esta es una actividad que realizábamos en clase de música cuando mis hijos tenían 1 añito. Había una cesta llena de pañuelos de colores y cada uno escogía uno. Luego sonaba una música y cada uno se expresaba o jugaba con el pañuelo como quería. Te dejo un vídeo de una actividad similar para que te hagas una idea.

Pasear por la naturaleza

En general, los urbanitas solemos estar muy desconectados de la naturaleza, demasiado.

 

 

Creo que la mayoría de nosotros no somos conscientes del impacto negativo que esto genera en nosotros. En mi opinión, gran parte de la desconexión que sufrimos con nosotros mismos y con los demás se debe a que vivimos absolutamente desconectados de la naturaleza. Muchos niños se pasan días y días, por no decir meses o años sin ningún paseo por el bosque o por el campo. Esto, hace un tiempo hubiera sido algo casi imposible, pero hoy en día vivimos totalmente inmersos en este mundo de hormigón que nos hemos creado.

 

 

Me ha hecho falta vivir unos años en Suiza para darme cuenta de lo importantísimo que es encontrar momentos (cuantos más mejor) para estar con los hijos en la naturaleza. Un simple paseo se convierte en una auténtica experiencia sensorial (sonidos, olores, colores, texturas…). Dejemos que descubran el olor de las flores, el frescor de la hierba, las piedras debajo los zapatos, el sonido de los pájaros…

 

Pasear por la naturaleza nos relaja y nos llena de energía. Quizás les guste coleccionar unas cuantas piedras o llevarse unas piñas, unas castañas o unas simples hojas para su cesta de los tesoros.

 

También puede interesarte…

Please follow and like us:

2 comentarios en «6 actividades para realizar con niños de 1 a 2 años»

  1. Hola marta!

    Qué gran artículo. Yo personalmente no tengo hijos propios, pero tengo muchos primos pequeños que siempre son extremadamente enérgicos. Cuando nos encontramos en Navidad siempre es una gran fiesta, porque los niños solo tienen jugar y jugar en su cabeza. Así que creo que es genial tener un invento de actividades que puedes hacer con tus pequeñas bolas de energía. Personalmente me gusta la actividad número 4. ¡Es un gran estiumulador de curiosidades! gracias por este artículo Marta, me dio grandes ideas.
    Todo lo mejor,
    Sergej

    Responder
  2. Muchas gracias por tu comentario. Me alegro que te haya gustado. La verdad es la actividad número 4 (la cesta de los tesoros) es una actividad sencillita pero que tiene un gran éxito. A estas edades les encanta investigar todo lo que encuentran en casa, así que mejor si les proporcionamos objetos que, además de estimularles, sean seguros para ellos.
    Un abrazo,
    Marta

    Responder

Deja un comentario